El dueño, que lo heredó de su abuelo, casi pierde la esperanza. Pero en Central Motorauto no nos rendimos. Desmontamos, limpiamos, ajustamos y hasta le dimos ánimos (sí, hablamos con los coches). Finalmente, el motor arrancó a la primera, como si nunca se hubiera parado. Ahora ruge por las calles con orgullo.
En Taller Central Motorauto nos trajeron un coche que llevaba más tiempo durmiendo que un lirón. Tras años parado, su motor sonaba a tractor enfadado. Nuestro equipo de mecánicos con 20 años de experiencia le devolvió la alegría y el rugido que merecía. ¡Y sin roncar!