Un cliente trajo su moto que rugía como un tractor enfadado. No carburaba y daba miedo. En Central Motorauto desmontamos, limpiamos y ajustamos con mimo de mecánico de oficio. Ahora ronronea como un gatito y su dueño sonríe de oreja a oreja. ¡Magia de taller de barrio!
Esta moto llegó a Central Motorauto con más ruidos que un tractor. Nuestros mecánicos con 20 años de experiencia la resucitaron devolviéndole un ronroneo de gato. Diagnóstico express, piezas top y el mimo de taller de barrio hicieron magia. ¡Otro cliente que vuelve a rugir de felicidad!